Algunos datos sobre las ceras:
Todas las ceras tienen un brillo opaco y una textura jabonosa gra-sienta.
La cera se ablanda en contacto con el calor y pasa de un estado maleable a un estado completamente líquido.
El aceite de esperma de ballena es una cera animal. También existe la lanolina, que es la grasa de lana (es el componente principal que se desprende naturalmente de la lana de oveja). Las abejas también fabrican su cera. Esta se llama cera de abejas y proviene directamente de las secreciones de estos insectos.
Las ceras más usadas en la fabricación de velas artesanales, son las ceras vegetales. Éstas provienen de la cubierta que fabrican las hojas para defenderse de la deshidratación o el exceso de agua.
Sin este material, es imposible lograr cualquier resultado en la fabricación de velas.
Actualmente se consiguen en el mercado de los artesanos tres tipos diferentes de cera. Las mismas pueden usarse solas o combinadas.
• Parafína: Esta es la cera más utilizada para la confección de velas. Se obtiene del petróleo y su color es blanco semitransparente. Se vende en bloques o en polvo. Ésta última presentación es la más fácil de usar.
La calidad de la parafina es muy variable y, por lo general, se recomienda usar la más refinada.
La forma correcta de derretir la parafina es en un recipiente a baño María. Para realizar este paso debemos cortar el bloque (si no es parafina en polvo) para obtener trozos que quepan en la lata a utilizar. Por tratarse de un material bastante resistente, le aconsejo martillar los bloques varias veces hasta que comiencen a quebrarse, o bien rallarlos para reducirlos a trocitos pequeños.
Esta cera se funde a una temperatura que oscila entre los 40 y los 6o°C. Trate de respetar el tiempo y la temperatura indicadas, pues de esto depende que sus velas tengan el brillo deseado.
• Cera de abejas: Esta cera se caracteriza por su perfume y por su color amarillo profundo. Es muy cara, pero posee la ventaja de retardar el tiempo de consumo de la vela. Puede ser una buena ¡dea, el añadir un poco a la parafina.
La cera de abejas puede conseguirse en los comercios de artículos para la confección de velas en tres formas diferentes: granulada, en bloques sólidos o en láminas. Éstas últimas suelen utilizarse para realizar las velas enrolladas.
Las planchas que imitan los panales de abejas, suelen conseguirse en varios colores. Generalmente miden 30 x 20 cm.
• Estearina: Esta cera proviene de la grasa animal y es uti lizada fundamentalmente, como complemento de la parafina. La estearina sirve para reducir en forma bastante considerable el volumen de la parafina, facilitando de este modo el trabajo de desmoldado. También sirve para eliminar el goteo que afea mucho las velas artesanales.
Se vende también en panes o en polvo. Esta cera tiene un punto de fundición más elevado que el de la parafina. Se derrite a 70°C
• También podemos hablar de la "Recuperación de cera": Es
posible fundir las velas viejas para volver a utilizarlas; pero, si lo hace, es conveniente no mezclar las de diversos colores, ya que obtendría un tono sucio.
• Cera en gel: Es un producto totalmente transparente que se derrite a baja temperatura. Se puede usar sólo o teñido. Permite la incorporación de elementos que se harán visibles a través del gel. Las velas de gel no se desmoldan.
Cómo mezclar estearina y parafina. La parafina y la estearina son dos materiales que se mezclan mientras se van fundiendo. Para que las velas resulten exitosas se debe tener en cuenta la siguiente proporción: para llenar un molde que tenga la capacidad deioo g de agua, se deben utilizar 90 g de parafina y 10 g de estearina. La cantidad de material necesario dependerá evidentemente de la forma y medida que quieran dar a la vela. Es conveniente llenar el molde que utilizarán para la vela con agua, y luego medirla y sacar las proporciones. Hay que prever siempre algo más de lo necesario, para cualquier retoque.
Las dos ceras deben calentarse a baño María hasta que se fundan. El recipiente donde se haga esta preparación (preferentemente una lata) debe estar perfectamente limpio y seco, para no arruinar el resultado. Cualquier palito de madera o metal, servirá para revolver la cera hasta que esté lista. Es necesario tener cuidado para que el agua del baño María no entre dentro de la lata.
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30/10/09
Materiales
Cera de parafina - Desmoldante - Varilla de bronce - Pabilos Guía con orificios - Palitos de brochette - Molde rectangular alto Tintura naranja, roja y amarilla
29/10/09
Elaboración
Fundir la parafina, teñirla de color salmón (tintura amarilla con una pizca de naranja) y dejarla enfriar hasta que se forme un velo en los bordes del recipiente (6o o 65º). Aplicar desmoldante al molde rectangular, colocar la varilla de bronce con la guía con orificios, y verter la cera hasta formar una capa de 3 o 4 cm.
Cuando la parafina del molde comience a solidificar, agregar otra capa de 4 cm y dejar enfriar hasta que aparezca un velo sobre la superficie.
Repetir el procedimiento anterior. Dejar solidificar hasta que la cera esté fría pero aún blanda. Colorear el resto de la parafina con un poco de tintura roja e incorporarla al molde. Introducir el palito de brochette, rompiendo la cera y haciéndolo llegar hasta el fondo del molde. Este procedimiento permite que el color oscuro penetre por las quebraduras. Con el mismo palito, mezclar un poco en la zona donde se unen los dos colores. Dejar enfriar y desmoldar. Para terminar, colocar el pabilo y ajustado en la base.
Cuando la parafina del molde comience a solidificar, agregar otra capa de 4 cm y dejar enfriar hasta que aparezca un velo sobre la superficie.
Repetir el procedimiento anterior. Dejar solidificar hasta que la cera esté fría pero aún blanda. Colorear el resto de la parafina con un poco de tintura roja e incorporarla al molde. Introducir el palito de brochette, rompiendo la cera y haciéndolo llegar hasta el fondo del molde. Este procedimiento permite que el color oscuro penetre por las quebraduras. Con el mismo palito, mezclar un poco en la zona donde se unen los dos colores. Dejar enfriar y desmoldar. Para terminar, colocar el pabilo y ajustado en la base.
Elaboración
Humedecer con desmoldante la varilla de bronce y el molde por dentro. Fundir la cera, colorearla con óleo blanco y volcarla en el molde. Colocar la varilla y la guía con orificios. Dejar enfriar y desmoldar.
Diluir con aguarrás los óleos azul, amarillo, rojo y verde (deben quedar a punto tinta). Buscar un recipiente de boca angosta y verter suficiente cantidad de agua como para cubrir toda la vela. Volcar gotones del óleo rojo. Incorporar el resto de los óleos preparados (de a gotones), intercalando los colores.
Doblar la varilla de bronce formando un gancho en uno de los extremos, e introducirla (por el extremo recto) en la vela. Tomar la vela por la varilla, inclinarla y sumergirla completamente en el recipiente. Retirarla, escurrir el excedente de pintura, apoyarla sobre un papel y dejarla descansar entre i y 3 días, hasta que el óleo se haya secado por completo. Derretir cera y, cuando alcance los 75o, introducir la vela. Retirarla inmediatamente y dejarla enfriar. Para finalizar, colocar el pabilo y rematarlo en la base.
Diluir con aguarrás los óleos azul, amarillo, rojo y verde (deben quedar a punto tinta). Buscar un recipiente de boca angosta y verter suficiente cantidad de agua como para cubrir toda la vela. Volcar gotones del óleo rojo. Incorporar el resto de los óleos preparados (de a gotones), intercalando los colores.
Doblar la varilla de bronce formando un gancho en uno de los extremos, e introducirla (por el extremo recto) en la vela. Tomar la vela por la varilla, inclinarla y sumergirla completamente en el recipiente. Retirarla, escurrir el excedente de pintura, apoyarla sobre un papel y dejarla descansar entre i y 3 días, hasta que el óleo se haya secado por completo. Derretir cera y, cuando alcance los 75o, introducir la vela. Retirarla inmediatamente y dejarla enfriar. Para finalizar, colocar el pabilo y rematarlo en la base.
Elaboración
Forrar una asadera con papel manteca humedecido con desmoldante. Derretir la cera a baño María, colorearla con tintura marrón y volcarla en la asadera (dejar aproximadamente 1 cm libre en la parte superior). Cuando la cera comience a solidificar (aún debe estar blanda), cortar cubitos de 1 cm de lado con un cuchillo y una regla.
Con el mismo procedimiento, preparar algunos cubitos blancos y otros de color gris claro.
Aplicar desmoldante al recipiente cuadrado y apoyar los cubitos de cera sobre la base, alternando los colores y dejando aproximadamente 2 mm entre uno y otr$. Derretir parafina y volcarla con una cuchara sobre los cubitos. Dejar enfriar sin que solidifique.
Preparar una vela madre un poco más chica que la vela principal (también cuadrada) y ubicarla en la parte central del molde.
Formar una hilera de cubos de ceiü (alternando los colores y dejando 2 mm entre uno y otro) junto a las paredes del recipiente. Repetir el procedimiento.
Cargar la cuchara con un poco de parafina derretida y volcarla sobre los cubos (deben quedar cubiertos). Colocar el resto de los cubitos intercalando los colores. Incorporar parafina fundida, sin llegar a los bordes. Dejar enfriar y desmoldar.
Pulir la vela con la espátula. Trabajar cuidadosamente hasta que no queden restos de parafina en los cubos, y puedan observarse los cuadra-ditos de color sin dificultad. Para que la superficie quede bien lisa, apoyar una esponja y realizar movimientos circulares.
Pulir la vela y otorgarle brillo con una servilleta de papel. Por último, colocar el pabilo y rematarlo en la base.
Con el mismo procedimiento, preparar algunos cubitos blancos y otros de color gris claro.
Aplicar desmoldante al recipiente cuadrado y apoyar los cubitos de cera sobre la base, alternando los colores y dejando aproximadamente 2 mm entre uno y otr$. Derretir parafina y volcarla con una cuchara sobre los cubitos. Dejar enfriar sin que solidifique.
Preparar una vela madre un poco más chica que la vela principal (también cuadrada) y ubicarla en la parte central del molde.
Formar una hilera de cubos de ceiü (alternando los colores y dejando 2 mm entre uno y otro) junto a las paredes del recipiente. Repetir el procedimiento.
Cargar la cuchara con un poco de parafina derretida y volcarla sobre los cubos (deben quedar cubiertos). Colocar el resto de los cubitos intercalando los colores. Incorporar parafina fundida, sin llegar a los bordes. Dejar enfriar y desmoldar.
Pulir la vela con la espátula. Trabajar cuidadosamente hasta que no queden restos de parafina en los cubos, y puedan observarse los cuadra-ditos de color sin dificultad. Para que la superficie quede bien lisa, apoyar una esponja y realizar movimientos circulares.
Pulir la vela y otorgarle brillo con una servilleta de papel. Por último, colocar el pabilo y rematarlo en la base.
28/10/09
Recipientes
Son necesarios dos tipos de recipientes; unos para poner a derretir la cera a baño María, y otros para poner directamente al fuego durante el baño de María.
Los primeros, pueden ser latas de cualquier producto alimenticio que hayamos consumido. Hay que tener la precaución de enjuagarlas muy bien antes de incorporar la parafina, ya que cualquier impureza puede arruinar el resultado final de las velas.
En el segundo caso, deben ser latas grandes (pueden ser por ejemplo las de dulce de batata) u ollas viejas ya que, mientras la parafina se derrite en la latita que posee en su interior, alguna gota podría saltar y caer en el agua.
• Recuerde que las ceras NUNCA deben derretirse a fuego directo ya que son sumamente inflamables. Si por algún motivo la parafina o la estearina se incendiaran, no tire agua sobre éstas ya que las llamas podrían extenderse. El fuego debe extinguirse tapando la lata donde se encuentran las ceras incendiadas. En el caso de no contar con una tapa a mano en ese momento, recomendamos taparlo con un trapo bien mojado.
Los primeros, pueden ser latas de cualquier producto alimenticio que hayamos consumido. Hay que tener la precaución de enjuagarlas muy bien antes de incorporar la parafina, ya que cualquier impureza puede arruinar el resultado final de las velas.
En el segundo caso, deben ser latas grandes (pueden ser por ejemplo las de dulce de batata) u ollas viejas ya que, mientras la parafina se derrite en la latita que posee en su interior, alguna gota podría saltar y caer en el agua.
• Recuerde que las ceras NUNCA deben derretirse a fuego directo ya que son sumamente inflamables. Si por algún motivo la parafina o la estearina se incendiaran, no tire agua sobre éstas ya que las llamas podrían extenderse. El fuego debe extinguirse tapando la lata donde se encuentran las ceras incendiadas. En el caso de no contar con una tapa a mano en ese momento, recomendamos taparlo con un trapo bien mojado.
Un poco de información
Ahora bien, después de darle vueltas al asunto y estudiarlo detenidamente, usted se ha decidido por las velas. Desde hace tiempo, las mismas se han puesto de moda y mucha gente aprendió a hacerlas. Aunque en los últimos años el furor haya amainado, siguen siendo un artículo con aceptable demanda.
¿Por qué no hacer conocer el producto de sus habilidades y, de paso, apuntalar un poco los ingresos familiares?
Un poco de historia:
La llama de una vela, aún siendo frágil y vacilante, da un brillo particular a todo lo que la rodea y es capaz de crear un ambiente cálido, íntimo y acogedor.
Apagar las velas de un cumpleaños mediante un soplido cargado de deseos, compartir una fiesta de noche con velas o faroles, disfrutar de una cena romántica a la luz de las velas, siguen siendo experiencias fascinantes. Estas velas que, con su luz viva y cambiante, nos hacen olvidar por unos momentos la claridad fría de la electricidad.
En esencia la vela se basa en un elemento combustible y otro conductor. Durante la Edad Antigua las velas de sebo o cera, menos conocidas que las lámparas de aceite, parece que se utilizaban como alumbrado de gala y como iluminación complementaria. En la Edad Media, toda la Europa occidental sufrió gran escasez de cera y las velas de sebo se convirtieron en el único medio de iluminación disponible. La cera se convirtió en un producto de lujo.
La cera de abeja era por entonces, y desde hacía mucho tiempo, símbolo de pureza. A las velas se les atribuían poderes mágicos, lo que explica ciertas prácticas, producto tanto de la superstición como de la religión. Cada familia confeccionaba sus propias candelas de sebo, y velas de cera cuando podía comprarla (ya que era material reservado a la iglesia y a los ricos).
Ya en el siglo xiv aparecen fabricantes de cera, que iban de casa en casa. Introducían las mechas en un recipiente triangular metálico que contenía el sebo o la cera fundida.
Las velas modeladas (no las bañadas) son un invento francés del siglo xv. Las fiestas renacentistas vieron multiplicarse los candelabros de numerosos brazos y ricamente adornados.
Su uso se extendió desde Italia al resto de Europa. En 1825,. Chev-reul y Gay-Lussac substituyeron la cera virgen (demasiado costosa) por un producto
químico de síntesis llamado estearina. Gracias al descubrimiento de la parafina, en 1834, fue posible la industrialización de las velas, justo cuando el descubrimiento de la electricidad iba a convertir la vela en un producto mayormente ornamental.
El lugar ideal:
Para comenzar a darle forma a la idea de fabricar velas, debemos pensar primero en un lugar adecuado para llevar a cabo dicha tarea.
El lugar ideal para la fabricación de velas es la cocina o cualquier cobertizo aireado pero tibio, que cuente con una salida de agua y un horno de gas, electricidad, etc. También es imprescindible tener una mesada y una mesa auxiliar. Es conveniente reservar un lugar especial para guardar tos elementos de trabajo, los materiales y los productos que ya tenga listos.
Cuánto tiempo necesito:
Las velas de parafina líquida o de gel se hacen en instantes. En una mañana puede hacer aproximadamente 40 velas. Para aprovechar el tiempo al elaborar velas de parafina sólida puede prepararlas antes de dormir y dejarlas secar durante la noche.
Como esta actividad puede intercalarse con otras tareas, es ideal para quienes no quieren moverse de su casa ni alterar sus rutinas.
¿Por qué no hacer conocer el producto de sus habilidades y, de paso, apuntalar un poco los ingresos familiares?
Un poco de historia:
La llama de una vela, aún siendo frágil y vacilante, da un brillo particular a todo lo que la rodea y es capaz de crear un ambiente cálido, íntimo y acogedor.
Apagar las velas de un cumpleaños mediante un soplido cargado de deseos, compartir una fiesta de noche con velas o faroles, disfrutar de una cena romántica a la luz de las velas, siguen siendo experiencias fascinantes. Estas velas que, con su luz viva y cambiante, nos hacen olvidar por unos momentos la claridad fría de la electricidad.
En esencia la vela se basa en un elemento combustible y otro conductor. Durante la Edad Antigua las velas de sebo o cera, menos conocidas que las lámparas de aceite, parece que se utilizaban como alumbrado de gala y como iluminación complementaria. En la Edad Media, toda la Europa occidental sufrió gran escasez de cera y las velas de sebo se convirtieron en el único medio de iluminación disponible. La cera se convirtió en un producto de lujo.
La cera de abeja era por entonces, y desde hacía mucho tiempo, símbolo de pureza. A las velas se les atribuían poderes mágicos, lo que explica ciertas prácticas, producto tanto de la superstición como de la religión. Cada familia confeccionaba sus propias candelas de sebo, y velas de cera cuando podía comprarla (ya que era material reservado a la iglesia y a los ricos).
Ya en el siglo xiv aparecen fabricantes de cera, que iban de casa en casa. Introducían las mechas en un recipiente triangular metálico que contenía el sebo o la cera fundida.
Las velas modeladas (no las bañadas) son un invento francés del siglo xv. Las fiestas renacentistas vieron multiplicarse los candelabros de numerosos brazos y ricamente adornados.
Su uso se extendió desde Italia al resto de Europa. En 1825,. Chev-reul y Gay-Lussac substituyeron la cera virgen (demasiado costosa) por un producto
químico de síntesis llamado estearina. Gracias al descubrimiento de la parafina, en 1834, fue posible la industrialización de las velas, justo cuando el descubrimiento de la electricidad iba a convertir la vela en un producto mayormente ornamental.
El lugar ideal:
Para comenzar a darle forma a la idea de fabricar velas, debemos pensar primero en un lugar adecuado para llevar a cabo dicha tarea.
El lugar ideal para la fabricación de velas es la cocina o cualquier cobertizo aireado pero tibio, que cuente con una salida de agua y un horno de gas, electricidad, etc. También es imprescindible tener una mesada y una mesa auxiliar. Es conveniente reservar un lugar especial para guardar tos elementos de trabajo, los materiales y los productos que ya tenga listos.
Cuánto tiempo necesito:
Las velas de parafina líquida o de gel se hacen en instantes. En una mañana puede hacer aproximadamente 40 velas. Para aprovechar el tiempo al elaborar velas de parafina sólida puede prepararlas antes de dormir y dejarlas secar durante la noche.
Como esta actividad puede intercalarse con otras tareas, es ideal para quienes no quieren moverse de su casa ni alterar sus rutinas.
CONFECCIÓN DE VELAS
Teniendo en cuenta que usted, probablemente, sea novato en este tema, le sugiero que en un principio proceda tal cual los pasos de la receta. Sin embargo, usted irá aprendiendo y sumando técnicas a medida que vaya realizando las velas.
De esta forma, más adelante podrá improvisar e ir creando nuevas alternativas y estilos personales.
Cuando adquiera mayores habilidades, se dará cuenta que podrá realizar varias velas para adornar toda su casa o venderlas en el mercado de las artesanías.
Y ahora... ¡A trabajar!
De esta forma, más adelante podrá improvisar e ir creando nuevas alternativas y estilos personales.
Cuando adquiera mayores habilidades, se dará cuenta que podrá realizar varias velas para adornar toda su casa o venderlas en el mercado de las artesanías.
Y ahora... ¡A trabajar!
26/10/09
Moldes
Hay varios tipos de moldes que podemos citar, para que usted tenga en cuenta a la hora de elegir.
En primer término, están los moldes comerciales que se pueden adquirir en los negocios. El mercado ofrece infinidad de moldes para lograr las velas de formas más variadas y divertidas: rectangulares, cuadrados, en forma de cono, de pirámide o de estrella. Los hay flexibles o rígidos.
Los moldes flexibles están hechos de caucho o plástico. Son los más utilizados pues, por su flexibilidad, las velas pueden extraerse fácilmente. Siempre presentan realces o grabados que dan a las velas un carácter altamente decorativo. Cuando se utilizan moldes de caucho, no deben añadirse a la cera más de un uno por ciento de estearina, ya que ésta los atacaría.
Los moldes rígidos pueden obtenerse en diversas formas, medidas y materiales: suelen ser metálicos o de plástico duro. Estos últimos son resistentes y económicos, por lo que son ideales para los principiantes. De todas formas, no suelen durar mucho ya que pueden rajarse con el calor. Los moldes metálicos son los más resistentes y su interior es muy liso, lo que hace que las velas con ellos fabricadas tengan una perfecta terminación.
Recomendamos el uso de este tipo de moldes ya que tienen una duración infinita: se pueden usar una y otra vez sin que se dañen. También tienen la ventaja de que al ser el metal un buen conductor del calor, la mezcla de cera se enfría en ellos rápidamente, por lo que es menos probable que se produzcan burbujas de aire.
Otro tipo de molde, es aquel que se improvisa con artículos caseros, como vasos, botellas, potes de yogur y todo tipo de envases plásticos. De hecho, cualquier objeto que no tenga ninguna filtración, y que no se queme o distorsione con el calor, puede ser utilizado.
En último término, mencionaremos los moldes hechos en casa. Éstos se realizan en caucho frío de silicona, moldeado alrededor de un objeto (de forma tal que quede una copia flexible, en caucho, de la pieza elegida). Éste método consiste en mezclar la silicona y su catalizador, según las instrucciones del fabricante. Conviene primero cubrir el objeto con cera para muebles, para que el molde pueda despegarse fácilmente y luego, hacer una base en arcilla o pastelina. Sobre la misma, dé una pincelada fina de la mezcla de silicona. Al cabo de unos 5 minutos, aparecerán burbujas de aire en la superficie. Sóplelas para reventarlas o pínchelas con una aguja. Una vez desaparecidas las burbujas, aplique el resto de la mezcla de silicona y catalizador con una cuchara. Deje que fragüe durante uno o dos días. Lubrique el molde con jabón líquido y dele la vuelta sobre sí mismo, para extraerlo.
Así habrá obtenido un molde de silicona flexible, que podrá utilizar exactamente en la misma forma que cualquier otro molde flexible comercial.
En primer término, están los moldes comerciales que se pueden adquirir en los negocios. El mercado ofrece infinidad de moldes para lograr las velas de formas más variadas y divertidas: rectangulares, cuadrados, en forma de cono, de pirámide o de estrella. Los hay flexibles o rígidos.
Los moldes flexibles están hechos de caucho o plástico. Son los más utilizados pues, por su flexibilidad, las velas pueden extraerse fácilmente. Siempre presentan realces o grabados que dan a las velas un carácter altamente decorativo. Cuando se utilizan moldes de caucho, no deben añadirse a la cera más de un uno por ciento de estearina, ya que ésta los atacaría.
Los moldes rígidos pueden obtenerse en diversas formas, medidas y materiales: suelen ser metálicos o de plástico duro. Estos últimos son resistentes y económicos, por lo que son ideales para los principiantes. De todas formas, no suelen durar mucho ya que pueden rajarse con el calor. Los moldes metálicos son los más resistentes y su interior es muy liso, lo que hace que las velas con ellos fabricadas tengan una perfecta terminación.
Recomendamos el uso de este tipo de moldes ya que tienen una duración infinita: se pueden usar una y otra vez sin que se dañen. También tienen la ventaja de que al ser el metal un buen conductor del calor, la mezcla de cera se enfría en ellos rápidamente, por lo que es menos probable que se produzcan burbujas de aire.
Otro tipo de molde, es aquel que se improvisa con artículos caseros, como vasos, botellas, potes de yogur y todo tipo de envases plásticos. De hecho, cualquier objeto que no tenga ninguna filtración, y que no se queme o distorsione con el calor, puede ser utilizado.
En último término, mencionaremos los moldes hechos en casa. Éstos se realizan en caucho frío de silicona, moldeado alrededor de un objeto (de forma tal que quede una copia flexible, en caucho, de la pieza elegida). Éste método consiste en mezclar la silicona y su catalizador, según las instrucciones del fabricante. Conviene primero cubrir el objeto con cera para muebles, para que el molde pueda despegarse fácilmente y luego, hacer una base en arcilla o pastelina. Sobre la misma, dé una pincelada fina de la mezcla de silicona. Al cabo de unos 5 minutos, aparecerán burbujas de aire en la superficie. Sóplelas para reventarlas o pínchelas con una aguja. Una vez desaparecidas las burbujas, aplique el resto de la mezcla de silicona y catalizador con una cuchara. Deje que fragüe durante uno o dos días. Lubrique el molde con jabón líquido y dele la vuelta sobre sí mismo, para extraerlo.
Así habrá obtenido un molde de silicona flexible, que podrá utilizar exactamente en la misma forma que cualquier otro molde flexible comercial.
25/10/09
VELAS DE MOLDE
Recuerde que para confeccionar cualquier tipo de vela, debe utilizar baño María para fundir la cera. Nunca derrita la misma a fuego directo, ya que es sumamente inflamable. No olvide mantener siempre la misma temperatura de la cera. Si la misma está demasiado fría, se pueden formar escamas sobre la superficie de la vela. Es conveniente perder tiempo calentando la cera, que descartando la vela por imperfecciones.
24/10/09
Cómo confeccionar una mecha
El primer paso es derretir parafina en una cacerolita o lata a baño María. Luego, cuando la cera esté líquida, retirar la olla del fuego y meter dentro de ella un pedazo de hilo de algodón.
Éste debe estar sumergido en la parafina aproximadamente 203 minutos. Pasado este lapso retirar el cordón de la cera y alisar con la punta de los dedos para que quede lo más derecho posible.
Cuando se mida el largo del cordón que se utilizará para la vela, se debe tener en cuenta que la longitud de éste debe ser 2 cm. más largo que el tamaño de (a vela.
Guía metálica para perforar las velas (varilla de metal o bronce y soporte para varillas)
Este es un elemento muy económico^ fácil de conseguir, y se podría decir también que es fundamental para fabricar velas artesanales.
Se trata de una varilla de metal que sirve para marcar la cera, mientras ésta está derretida, y que se deja hasta que la cera se solidifique, en el lugar donde se quiere ponár el pabilo.
Conviene untar la varilla con un poco de líquido desmoldante o aceite, para no tener problemas a la hora de retirarla. Una vez Airada la varilla de la vela totalmente seca se inserta el pabilo o mecha, en el orificio formado.
Debe colocar un soporte de metal en el extremo de la mecha, pasar la misma por el orificio de la vela hasta que el soporte haga tope en la base de la vela. Si no cuenta con el soporte, puede calentar un cuchillo y apoyarlo sobre el pabilo para sellarlo.
En caso de haber confeccionado una vela sin haber previsto el espacio para la mecha, puede introducir una aguja caliente o destornillador muy fino realizando una perforación. Para pasar el pabilo a través del hueco, conviene pasarlo por cera para endirecerlo.
Éste debe estar sumergido en la parafina aproximadamente 203 minutos. Pasado este lapso retirar el cordón de la cera y alisar con la punta de los dedos para que quede lo más derecho posible.
Cuando se mida el largo del cordón que se utilizará para la vela, se debe tener en cuenta que la longitud de éste debe ser 2 cm. más largo que el tamaño de (a vela.
Guía metálica para perforar las velas (varilla de metal o bronce y soporte para varillas)
Este es un elemento muy económico^ fácil de conseguir, y se podría decir también que es fundamental para fabricar velas artesanales.
Se trata de una varilla de metal que sirve para marcar la cera, mientras ésta está derretida, y que se deja hasta que la cera se solidifique, en el lugar donde se quiere ponár el pabilo.
Conviene untar la varilla con un poco de líquido desmoldante o aceite, para no tener problemas a la hora de retirarla. Una vez Airada la varilla de la vela totalmente seca se inserta el pabilo o mecha, en el orificio formado.
Debe colocar un soporte de metal en el extremo de la mecha, pasar la misma por el orificio de la vela hasta que el soporte haga tope en la base de la vela. Si no cuenta con el soporte, puede calentar un cuchillo y apoyarlo sobre el pabilo para sellarlo.
En caso de haber confeccionado una vela sin haber previsto el espacio para la mecha, puede introducir una aguja caliente o destornillador muy fino realizando una perforación. Para pasar el pabilo a través del hueco, conviene pasarlo por cera para endirecerlo.
LÁMINAS DE CERA
Se utilizan para preparar velas de panal. Poseen un agradable aroma y vienen en una amplia variedad de colores. Son muy usadas por principiantes, pues no necesitan fuente de calor y son fáciles de moldear.
Las velas de panal deben realizarse en un ambiente cálido, ya que las láminas de cera deben estar blandas y arrollarse sin dificultad. Si el ambiente es fresco, las planchas pueden calentarse un poco con un secador de cabello. Para cortar las tiras que se necesiten, pueden emplearse cuchillos, cortantes o tijeras (incluso la de picos u otras similares).
Las velas de panal deben realizarse en un ambiente cálido, ya que las láminas de cera deben estar blandas y arrollarse sin dificultad. Si el ambiente es fresco, las planchas pueden calentarse un poco con un secador de cabello. Para cortar las tiras que se necesiten, pueden emplearse cuchillos, cortantes o tijeras (incluso la de picos u otras similares).
23/10/09
Ondas y curvas
Cortando planchas de cera y enrollándolas, se puede conseguir un amplio abanico de formas diversas.
Materiales:
Láminas de cera blanca, azul y violeta - Pabilo - Regla - Papel Fibra - Cortante
Elaboración:
En primer lugar, cortar 1/4 de lámina de cera violeta, ubicar el pabilo arriba (deben quedar aproximadamente 2 cm. de hilo hacia fuera) y comenzar a enrollarlo.
Cortar a lo largo, la lámina blanca por la mitad. Tomar una de las porciones cortadas y arrollarla a continuación de la tira violeta. Mantener la presión para que los extremos queden bien rectos.
Dibujar algunas ondas con fibra sobre el papel, y apoyar encima la otra mitad de la lámina blanca (para calcar el dibujo).
Recortar las ondas con el cortante. Recortar las mismas ondas en la lámina azul. Unir las dos tiras haciendo coincidir las ondas.
Enrollar la tira formada con las ondas blancas y azules, sobre la vela de la lámina violeta, apoyando los dedos sobre las uniones para que las láminas se adhieran.
Por último, presionar suavemente sobre las terminaciones de la vela.
Sellar el pabilo en la base de la vela.
Materiales:
Láminas de cera blanca, azul y violeta - Pabilo - Regla - Papel Fibra - Cortante
Elaboración:
En primer lugar, cortar 1/4 de lámina de cera violeta, ubicar el pabilo arriba (deben quedar aproximadamente 2 cm. de hilo hacia fuera) y comenzar a enrollarlo.
Cortar a lo largo, la lámina blanca por la mitad. Tomar una de las porciones cortadas y arrollarla a continuación de la tira violeta. Mantener la presión para que los extremos queden bien rectos.
Dibujar algunas ondas con fibra sobre el papel, y apoyar encima la otra mitad de la lámina blanca (para calcar el dibujo).
Recortar las ondas con el cortante. Recortar las mismas ondas en la lámina azul. Unir las dos tiras haciendo coincidir las ondas.
Enrollar la tira formada con las ondas blancas y azules, sobre la vela de la lámina violeta, apoyando los dedos sobre las uniones para que las láminas se adhieran.
Por último, presionar suavemente sobre las terminaciones de la vela.
Sellar el pabilo en la base de la vela.
22/10/09
Colores de bambú
Materiales:
Cera de parafina - Pabilos - Cañas de bambú - Cuchillo - Gasas Tintura de color rojo, azul y amarillo - Esencia de citronela
Elaboración:
Retirar todas las hojas de las cañas de bambú con un cuchillo.
Fundir la cera, retirar del baño María y perfumarla con la esencia de citronela. Introducir una parte de una caña en la preparación anterior. Dejatsolidificar. Repetir el procedimiento 2 veces. Antes de que la cera se énaurezca, apoyar el pabilo en la caña y envolver los dos elementos juntos con una gasa (cubrjr sólo la zona bañada). Presionar un poco para que el material se adhiera bien. Bañar la gasa con parafina fundida. Modelar la antorcha con los dedos. Trabajar cuando la cera está aún blanda. Antes de que la cera se enfríe, poner otra capa de gasa y ajustaría bien. Bañar dos veces más con parafina. Dejar solidificar un poco entre un baño y el otro.
Colorear la cera con tintura roja, dar un último baño y dejar enfriar.
Preparar el resto de las antorchas con el mismo procedimiento y parafina teñida de diferentes colores.
Cera de parafina - Pabilos - Cañas de bambú - Cuchillo - Gasas Tintura de color rojo, azul y amarillo - Esencia de citronela
Elaboración:
Retirar todas las hojas de las cañas de bambú con un cuchillo.
Fundir la cera, retirar del baño María y perfumarla con la esencia de citronela. Introducir una parte de una caña en la preparación anterior. Dejatsolidificar. Repetir el procedimiento 2 veces. Antes de que la cera se énaurezca, apoyar el pabilo en la caña y envolver los dos elementos juntos con una gasa (cubrjr sólo la zona bañada). Presionar un poco para que el material se adhiera bien. Bañar la gasa con parafina fundida. Modelar la antorcha con los dedos. Trabajar cuando la cera está aún blanda. Antes de que la cera se enfríe, poner otra capa de gasa y ajustaría bien. Bañar dos veces más con parafina. Dejar solidificar un poco entre un baño y el otro.
Colorear la cera con tintura roja, dar un último baño y dejar enfriar.
Preparar el resto de las antorchas con el mismo procedimiento y parafina teñida de diferentes colores.
La influencia de los colores
El color que elijamos para colorear las velas, es muy importante, ya que ellas armonizarán ambientes y serán, de alguna manera, las encargadas de acompañar los momentos de quien las encienda.
Si usted va a ofrecer distintas velas de variados colores, será con- ¡I veniente que pueda ofrecer también sus significados. £
Cada color influirá de manera diferente, en cada momento o etapa que esté viviendo quien disfrute de las velas.
Azul: El azul representa la tranquilidad del agua, el canto de las olas, la calma de un mar con mareas bajas y plácidas. Es por esto que se cree que las velas de color azul, son ideales para cuando uno se encuentra angustiado o deprimido. Representa la conciencia celestial y la armonía. Los tonos más claros pueden calmar los nervios.
También llama a la inspiración de los grandes artistas.
Rojo: El color rojo es el color del planeta Marte y representa el calor, la salud, la victoria y el amor.
Las velas de color rojo son famosas por su capacidad de atraer a la persona que se ama, o para encender la pasión dormida. Despierta los sentidos y las pasiones; la escarlata puede estimular los deseos sexuales, la del color carmín de la sangre representa el sufrimiento.
Las velas rojas son las más perturbadoras, no deben encenderse cerca de personas con trastornos mentales. Además afectan las emociones antes que cualquier otra tonalidad.
Naranja Las velas de este color suelen estimular la creatividad y la ambición. Ayuda a atraer a la gente deseada. Se suelen encender durante las meditaciones, para estimular la consecución espiritual.
Amarillo: El color amarillo simboliza la gloria, el sol, el poder, la fuerza, la luz, la alegría, la esperanza. Estas velas permiten que aflore la sabiduría, la comprensión y la intuición.
Violeta: El color violeta representa la calma, la piedad, la perseverancia y el sacrificio. Las velas de este color son usadas para traer serení dad y calma.
Dorado: Este color representa riqueza, abundancia y poder. Las velas de color dorado, sirven para aquellas personas que quieren obtener prósperos resultados en los negocios y empresas.
Blanco: Las velas de color blanco son las más usadas para rezar, ya que representan la pureza, la protección, la paz, la calma, la modestia. Representa la armonía ya que mezcla todos los colores del arco iris. También evocan a la limpieza de todas las cosas negativas.
Rosa: El color rosa es el color que representa a Venus. Las velas de color rosa representan la belleza, la confianza, la ingenuidad, el amor y la ternura.
Morado: Este color representa al planeta Júpiter, que rige las religiones, la filosofía y la psicología.
Las velas de color morado, en un ambiente de la casa, convocan a la energía de la elevación social y del prestigio.
Verde: Las velas de color verde significan, en la casa, una evocación a la naturaleza, la prosperidad, la juventud, el crecimiento y el equilibrio. Equilibra las energías del cuerpo y la mente. Puede estimular la juventud, la abundancia y la fertilidad.
Negro: Suele creerse que las velas de color negro están hechas para hacer "cosas oscuras" hacia otras personas.
Sin embargo, esto no es acertado, ya que las velas de color negro son muy poderosas y unas de las más protectoras.
Se las emplea en diversos rituales y también en la meditación para encontrar la luz dentro de la oscuridad. Es estabilizadora y despierta una mayor responsabilidad.
Como representa la ausencia de luz, resulta mucho más eficaz cuando arde junto a una vela blanca.
Las velas de color negro deben usarse con moderación, pues pueden llevar a la depresión y la fatiga física y mental.
La vela de los 7 colores: Sus tonos son los del arco iris y corresponden a los días de la semana. Es una vela cilindrica y alargada, que está compuesta por la unión de 7 velitas pequeñas, pegadas entre sí, con pa-rafina líquida.
Para obtener los beneficios de esta vela hay que utilizarla de la siguiente forma: durante el domingo se mantiene encendida hasta que se consuma el color ubicado en la parte superior; el lunes se prende nuevamente, para que desaparezca el segundo tinte, y así sucesivamente, hasta completar la semana.
El uso de esta vela potencia los beneficios de estos 7 colores y nos ayuda a vivir en armonía.
Si usted va a ofrecer distintas velas de variados colores, será con- ¡I veniente que pueda ofrecer también sus significados. £
Cada color influirá de manera diferente, en cada momento o etapa que esté viviendo quien disfrute de las velas.
Azul: El azul representa la tranquilidad del agua, el canto de las olas, la calma de un mar con mareas bajas y plácidas. Es por esto que se cree que las velas de color azul, son ideales para cuando uno se encuentra angustiado o deprimido. Representa la conciencia celestial y la armonía. Los tonos más claros pueden calmar los nervios.
También llama a la inspiración de los grandes artistas.
Rojo: El color rojo es el color del planeta Marte y representa el calor, la salud, la victoria y el amor.
Las velas de color rojo son famosas por su capacidad de atraer a la persona que se ama, o para encender la pasión dormida. Despierta los sentidos y las pasiones; la escarlata puede estimular los deseos sexuales, la del color carmín de la sangre representa el sufrimiento.
Las velas rojas son las más perturbadoras, no deben encenderse cerca de personas con trastornos mentales. Además afectan las emociones antes que cualquier otra tonalidad.
Naranja Las velas de este color suelen estimular la creatividad y la ambición. Ayuda a atraer a la gente deseada. Se suelen encender durante las meditaciones, para estimular la consecución espiritual.
Amarillo: El color amarillo simboliza la gloria, el sol, el poder, la fuerza, la luz, la alegría, la esperanza. Estas velas permiten que aflore la sabiduría, la comprensión y la intuición.
Violeta: El color violeta representa la calma, la piedad, la perseverancia y el sacrificio. Las velas de este color son usadas para traer serení dad y calma.
Dorado: Este color representa riqueza, abundancia y poder. Las velas de color dorado, sirven para aquellas personas que quieren obtener prósperos resultados en los negocios y empresas.
Blanco: Las velas de color blanco son las más usadas para rezar, ya que representan la pureza, la protección, la paz, la calma, la modestia. Representa la armonía ya que mezcla todos los colores del arco iris. También evocan a la limpieza de todas las cosas negativas.
Rosa: El color rosa es el color que representa a Venus. Las velas de color rosa representan la belleza, la confianza, la ingenuidad, el amor y la ternura.
Morado: Este color representa al planeta Júpiter, que rige las religiones, la filosofía y la psicología.
Las velas de color morado, en un ambiente de la casa, convocan a la energía de la elevación social y del prestigio.
Verde: Las velas de color verde significan, en la casa, una evocación a la naturaleza, la prosperidad, la juventud, el crecimiento y el equilibrio. Equilibra las energías del cuerpo y la mente. Puede estimular la juventud, la abundancia y la fertilidad.
Negro: Suele creerse que las velas de color negro están hechas para hacer "cosas oscuras" hacia otras personas.
Sin embargo, esto no es acertado, ya que las velas de color negro son muy poderosas y unas de las más protectoras.
Se las emplea en diversos rituales y también en la meditación para encontrar la luz dentro de la oscuridad. Es estabilizadora y despierta una mayor responsabilidad.
Como representa la ausencia de luz, resulta mucho más eficaz cuando arde junto a una vela blanca.
Las velas de color negro deben usarse con moderación, pues pueden llevar a la depresión y la fatiga física y mental.
La vela de los 7 colores: Sus tonos son los del arco iris y corresponden a los días de la semana. Es una vela cilindrica y alargada, que está compuesta por la unión de 7 velitas pequeñas, pegadas entre sí, con pa-rafina líquida.
Para obtener los beneficios de esta vela hay que utilizarla de la siguiente forma: durante el domingo se mantiene encendida hasta que se consuma el color ubicado en la parte superior; el lunes se prende nuevamente, para que desaparezca el segundo tinte, y así sucesivamente, hasta completar la semana.
El uso de esta vela potencia los beneficios de estos 7 colores y nos ayuda a vivir en armonía.
21/10/09
Aromas cítricos
Las velas con aromas cítricos son algo más que fuentes de perfume; constituyen una buena forma de levantar el ánimo y crear climas de paz y armonía, pues no hay dudas de que el efecto del olor sobre la mente, es profundo.
Naranja: El aceite de naranja equilibra las emociones pues actúa, según se requiera, como relajante o estimulante. Infunde energía, revitali-za y ejerce una influencia cálida y alegre.
Calma los nervios y puede combatir la ansiedad y el insomnio. Disminuye la depresión, el estrés y la tensión. Espanta el miedo, despierta la creatividad e inspira armonía.
Mandarina: El olor dulce y sus propiedades relajantes y calmantes, convierten a este perfume en el ideal para los niños.
Es muy utilizado para luchar contra el insomnio y apaciguar a los chicos sobreexcitados y llorones, pues tiene la doble ventaja de calmar y levantar el estado de ánimo a I mismo tiempo.
Pomelo: Las velas aromatizadas con pomelo comparten propiedades con el resto de las que poseen esencias cítricas: levantan el estado de ánimo, combaten la depresión, el agotamiento y evitan el cansancio de origen nervioso.
Limón: Su perfume es refrescante y ligero, con el olor agrio y penetrante característico de la fruta fresca.
Es apaciguante, refrescante y levanta el ánimo. Favorece la claridad, la concentración y la capacidad de recordar. Previene o disminuye las explosiones emocionales; combate la tristeza y fortalece la toma de decisiones.
Bergamota: El aceite de mejor calidad se obtiene mediante el exprimido a mano. Es refrescante y edificante; actúa como estimulante y tónico para equilibrar las emociones. Mitiga el miedo, la ansiedad y la ¡ra; disminuye la depresión y la tristeza. También evoca sentimientos de felicidad y ayuda a recuperar la autoestima.
Naranja: El aceite de naranja equilibra las emociones pues actúa, según se requiera, como relajante o estimulante. Infunde energía, revitali-za y ejerce una influencia cálida y alegre.
Calma los nervios y puede combatir la ansiedad y el insomnio. Disminuye la depresión, el estrés y la tensión. Espanta el miedo, despierta la creatividad e inspira armonía.
Mandarina: El olor dulce y sus propiedades relajantes y calmantes, convierten a este perfume en el ideal para los niños.
Es muy utilizado para luchar contra el insomnio y apaciguar a los chicos sobreexcitados y llorones, pues tiene la doble ventaja de calmar y levantar el estado de ánimo a I mismo tiempo.
Pomelo: Las velas aromatizadas con pomelo comparten propiedades con el resto de las que poseen esencias cítricas: levantan el estado de ánimo, combaten la depresión, el agotamiento y evitan el cansancio de origen nervioso.
Limón: Su perfume es refrescante y ligero, con el olor agrio y penetrante característico de la fruta fresca.
Es apaciguante, refrescante y levanta el ánimo. Favorece la claridad, la concentración y la capacidad de recordar. Previene o disminuye las explosiones emocionales; combate la tristeza y fortalece la toma de decisiones.
Bergamota: El aceite de mejor calidad se obtiene mediante el exprimido a mano. Es refrescante y edificante; actúa como estimulante y tónico para equilibrar las emociones. Mitiga el miedo, la ansiedad y la ¡ra; disminuye la depresión y la tristeza. También evoca sentimientos de felicidad y ayuda a recuperar la autoestima.
Los perfumes
Los perfumes especiales para aromatizar velas se venden en pequeños frasquitos. Siempre son líquidos y se utilizan sólo unas gotas, en el momento de la fundición, para lograr efectos satisfactorios. Si utiliza perfume de más, la vela desprenderá un olor demasiado penetrante para ser agradable.
Es importante utilizar sólo esencias naturales, y jamás un perfume en solución alcohólica. En este caso, se afectaría la combustión.
Sus significados:
Como en el caso del coloreado, los aromas son fundamentales a la hora de elegir una vela en lugar de otra. Los perfumes de las velas, al igual que el color, tienen un gran valor; se cree que cada aroma existente, puede tener efectos físicos y psicológicos en las personas que los perciban. Por eso, le ofrecemos el significado de los aromas para que usted pueda también ofrecerlo a quien elija sus velas.
Existen en el mercado una infinidad de fragancias a nuestro alcance, para ser utilizadas a nuestro gusto y antojo.
Es importante utilizar sólo esencias naturales, y jamás un perfume en solución alcohólica. En este caso, se afectaría la combustión.
Sus significados:
Como en el caso del coloreado, los aromas son fundamentales a la hora de elegir una vela en lugar de otra. Los perfumes de las velas, al igual que el color, tienen un gran valor; se cree que cada aroma existente, puede tener efectos físicos y psicológicos en las personas que los perciban. Por eso, le ofrecemos el significado de los aromas para que usted pueda también ofrecerlo a quien elija sus velas.
Existen en el mercado una infinidad de fragancias a nuestro alcance, para ser utilizadas a nuestro gusto y antojo.
20/10/09
Empaque de los productos
Para lograr buenos resultados ante la vista de posibles compradores, no está de más decir que los productos ofrecidos tienen que contar con una buena y llamativa presentación. Es por eso que nos detendremos a hablar sobre los empaques.
Además de un lindo envoltorio, es importante preservar a las velas del polvo, de la luz y de los inquietos dedos curiosos de los compradores. Una buena idea es envolver las velas con film de polipropileno, un plástico transparente que les otorga brillo, las protege y no impide que se puedan ver. También se puede elegir una opción más compleja: envolver las velas ten papel de seda y colocarlas en cajitas de cartón delicado (por ejemplo micro corrugado).
De esta forma, los productos tendrán mejor presentación y parecerán un regalo más costoso. Si adquirimos práctica, pronto podremos realizar nosotros mismos las cajitas con diversos diseños.
Es interesante adjuntar una tarjeta con un breve texto que incluya recomendaciones para el uso de esa vela. Por ejemplo:
• Esta vela está hecha a mano, aromatizada con......(mencionar la
esencia utilizada y sus beneficios).
• No prenda velas cerca de una corriente de aire.
• Nunca la deje prendida en una habitación vacía y aléjela de cortinas y ventanas abiertas.
• Si la llama es muy larga, apagúela, recorte un poco el pabilo y enciéndala nuevamente.
Este texto o cualquiera que usted confeccione, puede ser escrito a mano o en computadora sobre una bonita cartulina colgada de la vela con hilo rústico.
Por último, es importante tener en cuenta el almanaque para ofrecer nuestro producto. Vale la pena considerar ciertas fechas como Fin de Año, Navidad, Pascuas, Día de la Madre, Día de los Enamorados, entre otras celebraciones.
Con la llegada de estas festividades, el cliente espera encontrar un determinado tipo de velas en el mercado. Si nos adelantamos a las fechas fabricando en abundancia, sacaremos ventaja sobre los competidores. Tampoco deben faltar en nuestro stock velas de cumpleaños, centros de mesa, velas para casamiento, etc.
Además de un lindo envoltorio, es importante preservar a las velas del polvo, de la luz y de los inquietos dedos curiosos de los compradores. Una buena idea es envolver las velas con film de polipropileno, un plástico transparente que les otorga brillo, las protege y no impide que se puedan ver. También se puede elegir una opción más compleja: envolver las velas ten papel de seda y colocarlas en cajitas de cartón delicado (por ejemplo micro corrugado).
De esta forma, los productos tendrán mejor presentación y parecerán un regalo más costoso. Si adquirimos práctica, pronto podremos realizar nosotros mismos las cajitas con diversos diseños.
Es interesante adjuntar una tarjeta con un breve texto que incluya recomendaciones para el uso de esa vela. Por ejemplo:
• Esta vela está hecha a mano, aromatizada con......(mencionar la
esencia utilizada y sus beneficios).
• No prenda velas cerca de una corriente de aire.
• Nunca la deje prendida en una habitación vacía y aléjela de cortinas y ventanas abiertas.
• Si la llama es muy larga, apagúela, recorte un poco el pabilo y enciéndala nuevamente.
Este texto o cualquiera que usted confeccione, puede ser escrito a mano o en computadora sobre una bonita cartulina colgada de la vela con hilo rústico.
Por último, es importante tener en cuenta el almanaque para ofrecer nuestro producto. Vale la pena considerar ciertas fechas como Fin de Año, Navidad, Pascuas, Día de la Madre, Día de los Enamorados, entre otras celebraciones.
Con la llegada de estas festividades, el cliente espera encontrar un determinado tipo de velas en el mercado. Si nos adelantamos a las fechas fabricando en abundancia, sacaremos ventaja sobre los competidores. Tampoco deben faltar en nuestro stock velas de cumpleaños, centros de mesa, velas para casamiento, etc.
19/10/09
Iceberg de cera
Materiales:
Bloque de parafina - Martillo y formón - Pabilos - Varilla de bronce Aguja de metal
Elaboración:
Partir la plancha de parafina en bloques, utilizando el martillo y el formón. Comprobar que, por lo menos una de las caras de cada trozo, apoye bien sobre una superficie plana. Sostener cada trozo de parafína firmemente, decidir la ubicación del pabilo y perforar con la aguja de metal (para introducir la aguja en la cera, es necesario calentarle la punta). Insertar la varilla de bronce en el orificio y realizar un gancho en uno de los extremos. Sosteniendo por el extremo recto, sumergir el trozo de cera en parafina incolora caliente (82o) y retirarlo inmediatamente. Reiterar el procedimiento dos veces más, dejando enfriar entre un baño y el otro. Para finalizar, sumergir la vela en agua fría, retirar la varilla de bronce, colocar el pabilo y rematarlo en la base. Realizar el mismo procedimiento con todos los trozos de parafina.
Bloque de parafina - Martillo y formón - Pabilos - Varilla de bronce Aguja de metal
Elaboración:
Partir la plancha de parafina en bloques, utilizando el martillo y el formón. Comprobar que, por lo menos una de las caras de cada trozo, apoye bien sobre una superficie plana. Sostener cada trozo de parafína firmemente, decidir la ubicación del pabilo y perforar con la aguja de metal (para introducir la aguja en la cera, es necesario calentarle la punta). Insertar la varilla de bronce en el orificio y realizar un gancho en uno de los extremos. Sosteniendo por el extremo recto, sumergir el trozo de cera en parafina incolora caliente (82o) y retirarlo inmediatamente. Reiterar el procedimiento dos veces más, dejando enfriar entre un baño y el otro. Para finalizar, sumergir la vela en agua fría, retirar la varilla de bronce, colocar el pabilo y rematarlo en la base. Realizar el mismo procedimiento con todos los trozos de parafina.
17/10/09
Vela símil piedra caliza
Esta vela se logra realizando un batido en la cera. De esta forma, adquiere una apariencia similar a la piedra caliza.
Materiales:
Cera de parafina - Desmoldante - Pabilo - Varilla de bronce Molde cuadrado alto - Tinturas de color blanco, negra* y amarillo Recipientes redondos - Cuchara
Elaboración:
Fundir parafina y dividirla en cuatro porciones iguales. Colorear un cuarto con pigmento amari lio y volcar una parte en el molde (formando una capa de 2 o 3 cm de alto) humedecido con desmoldante. Dejar enfriar. Teñir la segunda porción de gris claro (tintura blanca con una pizca de negro) y la tercera de gris un poco más oscuro.
Mantener la cuarta sin colorear. Volcar una porción en cada recipiente redondo y dejarla reposar hasta que se forme un velo sobre la superficie. Batir las raciones de parafina hasta que adquieran consistencia cremosa. Con la cuchara, colocar en el molde una capa de cera incolora batida. Poner un poco de parafina batida de color gris claro.
Batir la cera amarilla reservada en el primer paso, e incorporarla en algunos sectores del molde. Agregar la parafina gris oscura.
Pasar la cuchara por la parte superior de la vela, presionar para alisar la superficie y acomodar la cera de diferentes colores. Volcar una capa de aproximadamente 2 cm de cera amarilla (del primer paso), fundida sin batir. Colocar la varilla de bronce en el centro de la vela. Dejar enfriar y desmoldar. Por último, poner el pabilo y rematarlo en la base.
Materiales:
Cera de parafina - Desmoldante - Pabilo - Varilla de bronce Molde cuadrado alto - Tinturas de color blanco, negra* y amarillo Recipientes redondos - Cuchara
Elaboración:
Fundir parafina y dividirla en cuatro porciones iguales. Colorear un cuarto con pigmento amari lio y volcar una parte en el molde (formando una capa de 2 o 3 cm de alto) humedecido con desmoldante. Dejar enfriar. Teñir la segunda porción de gris claro (tintura blanca con una pizca de negro) y la tercera de gris un poco más oscuro.
Mantener la cuarta sin colorear. Volcar una porción en cada recipiente redondo y dejarla reposar hasta que se forme un velo sobre la superficie. Batir las raciones de parafina hasta que adquieran consistencia cremosa. Con la cuchara, colocar en el molde una capa de cera incolora batida. Poner un poco de parafina batida de color gris claro.
Batir la cera amarilla reservada en el primer paso, e incorporarla en algunos sectores del molde. Agregar la parafina gris oscura.
Pasar la cuchara por la parte superior de la vela, presionar para alisar la superficie y acomodar la cera de diferentes colores. Volcar una capa de aproximadamente 2 cm de cera amarilla (del primer paso), fundida sin batir. Colocar la varilla de bronce en el centro de la vela. Dejar enfriar y desmoldar. Por último, poner el pabilo y rematarlo en la base.
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